La adicción es un trastorno de salud que afecta el cerebro y modifica el comportamiento: se han identificado muchos de los factores biológicos y ambientales para que se de el riesgo de adicción, y se están comenzando a explorar las variaciones genéticas que contribuyen a la aparición y al progreso del trastorno.
Las consecuencias perjudiciales del consumo y la adicción a las drogas afectan a personas de todas las edades:
Los niños y adolescentes que consumen drogas pueden comportarse mal y tener un desempeño pobre en la escuela o abandonar los estudios. Consumir drogas cuando el cerebro todavía está en desarrollo puede crear cambios cerebrales duraderos y aumentar el riesgo de dependencia.
Los adultos que consumen drogas pueden tener problemas para pensar con claridad, recordar cosas o prestar atención. Es posible que sus relaciones personales y su desempeño laboral se vean afectados por el ausentismo cuanto mayor sea el consumo, incrementa el riesgo de violencia intrafamiliar y abandono por parte de la familia.
En los recién nacidos, hijos de madres consumidoras pueden nacer con bajo peso, prematuridad, alteraciones en el neurodesarrollo y malformaciones específicas de acuerdo con cada droga con la que se puso en contacto. El consumo durante la lactancia también pone en riesgo al bebé, ya que las drogas se transmiten a través de la leche materna.